Que bueno que no te fueras del todo y pudieras volver para quedarte.
¿A quién iba yo a desearle un feliz octubre si no me hubieras encontrado?
Estamos llenos de las cosas que nos ha dado el pasado, de lo que nos enseña el presente y de lo que le pedimos como regalo al futuro. Yo sigo buscando.
sábado, 18 de octubre de 2014
lunes, 13 de octubre de 2014
lunes, 6 de octubre de 2014
viernes, 3 de octubre de 2014
viernes, 26 de septiembre de 2014
Mi madre siempre me adelantó dos dias la fecha de mi cumpleaños. Las mil primeras veces se confundía de verdad. No se acordaba del día exacto. Las siguientes estoy segura de que se equivocaba a propósito sólo para ver cómo fingía enfadarme.
Así que decidí volver a empezarme ese día y a celebrarlo minuciosamente cada año.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
domingo, 7 de septiembre de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
El local que hay frente a mi casa lleva años alquilandose. Se abre un negocio, dura seis meses y se cierra. Se abre otro negocio, dura cinco meses y se cierra. Hasta que hace veintiocho dias abrieron una tienda de Xilófonos. Profesionales, de juguete, de madera, de metal, de colores... Cientos de xilófonos que tintinean a todas horas bajo las manos de la pareja que atiende los clientes, incluso aunque no haya nadie dentro del local. Seguro que a ellos les irá bien.
miércoles, 27 de agosto de 2014
Caminamos por las mismas calles, hacemos los mismos trayectos, a veces hasta en paralelo... Pero te pasa desarpecibido lo que me haría repetir sitio y para mi no existen los detalles que lo harían único para tí. Si pudieramos unir nuestros recuerdos saldría un "street view" con vida propia, aunque tendría sentido sólo para nosotros y no íbamos a saber bien cómo explicarlo.
miércoles, 13 de agosto de 2014
Los dos cuencos volaron embalados dentro de la maleta para evitar que se rompieran, no quería ser torpe con lo único tangible y útil heredado de mi bisabuela.
Al poco de llegar vi en una franquicia de decoración otros dos idénticos pero con cien años menos. Así que sonriendome, los compré, para empezar una leyenda familiar en la que nadie sería capaz de distinguir nunca los auténticos de los importados.
Al poco de llegar vi en una franquicia de decoración otros dos idénticos pero con cien años menos. Así que sonriendome, los compré, para empezar una leyenda familiar en la que nadie sería capaz de distinguir nunca los auténticos de los importados.
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