lunes, 11 de enero de 2016

El año pasado aprendí que las personas somos como recetas de cocina. Hay recetas elaboradas para hacer con días de antelación y deleitarse despacio, y recetas simples, para salir de un apuro y despachar con rapidez. Hay recetas dulces, saladas, agrias y picantes, recetas para entrantes, primeros platos, postres y hasta platos únicos. Hay recetas para compartir y recetas para disfrutar en soledad.
Hay platos que rememoras toda la vida, platos que con el tiempo, no sabrías reconocer con exactitud pero que te han liberado acercándote a sabores auténticos por los que renegaste de precocinados.
Aprendí que somos recetas de cocina y que está todo inventado en la combinación de menús. Podrás ser creativo mezclando platos imposibles, pero la digestión será pesada, difícil y probablemente arruinará el recuerdo del encuentro. 
Este año seré purista. No hay demasiadas recetas de té para compensar excesos.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Para dormir bien y soñar cosas bonitas hay quien cuenta ovejas, hay quien lee antes de acostarse y hay quien respira despacito para tranquilizarse.
Yo prefiero hacer una pequeña maleta. Bueno, una mochila chiquitita. Para viajar siempre he necesitado muy pocas cosas.

martes, 17 de noviembre de 2015

Llevo cultivando voces desde que recuerdo. En las laderas del corazón, en el valle del estómago, en las pendientes del hemisferio derecho del cerebro y hasta en las terrazas del hipocampo. Pero si no me equivoco en el momento de la siembra, me equivoco de semillas, o en la frecuencia del riego, o en la cantidad la luz... Así que no consigo que crezcan demasiado. No es fácil cuidarlas.

Pero cuando de repente nacen 
simultáneamente cuatro o cinco y te llenan de palabras, tarareos, confesiones o peleas... merece la pena. 
Por eso, cuando descubrí el "Acelerador de Voces" lo compré inmediatamente para espolvorearlo por cada sembrado y dejarlos al sol. En el kit viene hasta un reloj de arena para saber cuánto tienes que esperar para comprobar sus efectos. 

domingo, 15 de noviembre de 2015

martes, 13 de octubre de 2015

Había una vez un erizo adicto a los besos y al café. De poco le servían sus feroces púas ante el hipnótico olor de la cafeína.. ni ante la idea de tener un par de suaves y dulces besos entre sus patas.

viernes, 9 de octubre de 2015

Nos abrió la puerta con una sonrisa y pude ver las paredes llenas de historias. Me parecieron un poco tristes, pero como no entiendo mucho su idioma no me hice mucho caso... los colores eran palabras, la luz, signos de admiración, los escenarios, frases... Eran fotografías que se leen de golpe, y de golpe entraron y se quedaron en mi cabeza esperando que les encontrara un final bonito. No se si sabré...

lunes, 28 de septiembre de 2015

Había una vez, un pequeño Krill que quería cambiar el mundo. Sabía que algún día conseguiría hacer algo tan grandioso que a su familia se le encenderían sus barriguitas de orgullo.
Su razonamiento era simple: si él, pesando menos de dos gramos, podía alimentar a una ballena que pesaba toneladas.. ¿qué podría detenerle?
Tardó algún tiempo en entender que si para saciar a la ballena, necesitaban casi una manada, para cambiar las reglas, tendría que convencer a sus treinta mil parientes para que le ayudaran.  Así que se echó a nadar para convencerles a todos, y un krill puede ser realmente rápido cuando tiene prisa...

lunes, 14 de septiembre de 2015

Hizo una larguísima lista con las tareas que quería acabar antes de la despedida.
Cuando acabó y miro el reloj ya se le habia hecho tarde. No iba a llegar. De todas formas habían adelantado su vuelo y no llegaba a decirle adiós. 

domingo, 9 de agosto de 2015

Como ni puedo escribirte ni quieres leerme he pensado en llenar las farolas de carteles con un sólo mensaje.
Ahora ya sólo tengo que pensar el mensaje...

martes, 4 de agosto de 2015