Respiración agitada, piernas nerviosas, ojillos brillantes... Pero a la vez miedo de respirar demasiado fuerte o moverte demasiado brusco y despertarte del hechizo o romper la magia...
Pues eso.
Estamos llenos de las cosas que nos ha dado el pasado, de lo que nos enseña el presente y de lo que le pedimos como regalo al futuro. Yo sigo buscando.